La aceptación de la situación es clave para superar el “shock” y encontrar nuevo empleo.
Dado que la vida personal y profesional están repletas de principios y finales, los expertos en coaching y psicología laboral afirman que lo más importante para mantener la estabilidad emocional es saber afrontar con entereza los diferentes puntos de inflexión que vayan surgiendo por el camino.
Para no deprimirse es recomendable pensar en el paro como un tránsito y que la búsqueda de empleo sea un trabajo con horario y metodología
Es decir, que aunque mañana sea lunes, más de 4,1 millones de personas no van a ir a trabajar. Están en el paro, por lo que dispondrán de 24 horas diarias para sí mismas. Sin jefes, ni horarios, ni compañeros de trabajo. Sin rutina ni estrés ni mal humor. Completamente libres. Pero también sin sueldo. Y esto, “debido al funcionamiento del sistema monetario sobre el que se asienta la vida de cualquier ser humano, suele convertirse en una fuente de preocupación y tensión casi mayor que la que genera la propia actividad laboral”, sostiene María José Dunjó, socia de la consultora Acambio, especializada en procesos de desarrollo, cambio y transición profesional.
“Aunque la negatividad y el pesimismo formen parte del proceso de duelo que supone la pérdida de empleo, las personas que han sido despedidas han de recordar que quejarse, protestar y lamentarse no va a devolverles su puesto de trabajo”. Más bien al contrario: “Esta actitud victimista suele mermar sus capacidades y habilidades, impidiéndoles desarrollar acciones útiles para la consecución de un nuevo empleo”, concluye Dunjó.
De hecho, aunque muchos parados creen erróneamente que son los únicos que están padeciendo los síntomas derivados de la incertidumbre profesional, existen cinco etapas por las que atraviesan la gran mayoría de ellos. Así lo explica el psicólogo laboral Marcos Chicot, autor de ¡Me han despedido! Afrontar el desempleo constructivamente (Plataforma). La primera es la negación de lo que ha sucedido, pues la persona no es capaz de asumir las consecuencias que implica ser despedida, tanto personal como profesionalmente.Después llega la ira, con la que comienza a pensar y hablar negativamente acerca de la decisión tomada por su empresa, creyéndose víctima de sus circunstancias y buscando algún culpable sobre el que canalizar su malestar. Luego, la lucha, es decir, el intento de recuperar su puesto de trabajo a toda costa, negociando con algún responsable algo que es innegociable. La tristeza es el cuarto paso. Al reconocer su situación de desempleo, el parado se siente desanimado, frustrado y derrotado, lo que puede llevarle a padecer un principio de depresión. Y, por último, la aceptación, cuando asume la responsabilidad y se pone en marcha para ver qué puede hacer para dar el siguiente paso en su camino profesional.
En opinión de Chicot, “para afrontar el despedido de forma constructiva, lo recomendable es aprovechar la primera semana para descansar, reflexionar y comunicar la noticia a la familia y los amigos”. El paso siguiente es tener muy claro que “buscar trabajo es un trabajo en sí mismo”, lo que implica “establecer una rutina productiva, con un método y un horario que permitan profesionalizar al máximo este proceso”.
Este experto recomienda “redactar por escrito objetivos de corto y medio plazo”, así como las acciones intermedias que están al alcance de la persona para conseguirlos. “Lo más importante es darle sentido a este proceso, para no caer en la desesperación”, sostiene. Para Chicot, “una de las ocupaciones más productivas es la de activar la red de contactos”. De ahí que sea fundamental comunicarse con el entorno, haciéndole saber que se está abierto a nuevas ofertas de trabajo. No en vano, se estima que a través de éstos se generan el 70% de las oportunidades profesionales.
Eso sí, “es importante que la persona dedique tiempo y espacio para reflexionar sobre qué es lo que verdaderamente le gusta y se le da bien, de manera que sus contactos relacionen su candidatura con oportunidades laborales específicas, en consonancia con el valor añadido que pueda aportar”. Y aquí es donde puede ser importante “invertir en cursos de formación”.
Chicot también invita a las personas que están en paro a actualizar su currículo, “incluyendo las responsabilidades asumidas en su anterior empleo, así como las iniciativas y logros obtenidos”. A la hora de entregarlo, “es muy recomendable incluir una carta de presentación y varias referencias de las personas para las que se ha trabajado con anterioridad”. Y “entrenar la entrevista de trabajo de manera que la persona pueda responder con sinceridad y confianza a preguntas complicadas como: ¿por qué te despidieron?, ¿qué has estado haciendo durante el periodo de tiempo que has estado en el paro?”. Y concluye: “Aunque al principio pueda parecerlo, el desempleo no es el fin del mundo. Tan sólo es un estado necesario de transición entre dos trabajos”.
NUEVE PAUTAS A PONER EN MARCHA…
1. Nunca desesperarse: Muchos estamos acostumbrados a ser empleados. Es mas, estamos socialmente formados para ser empleados y aunque no nos guste, a veces, no sabemos hacer otra cosa. Mantener una actitud y autodiálogo positivo que nos “chute” esperanza nos mantendrá más vivos y despiertos en el proceso.
Ese es el primer punto negativo que debemos superar. ¿De qué nos sirve la desesperación? De nada, en absoluto. Ocupa espacio en nuestra mente y nos quita la posibilidad de pensar en un nuevo trabajo o fuente de ingresos. Nos da la inseguridad de que tenemos el tiempo contado y que lo poco ahorrado pronto se acabará.La tranquilidad es necesaria al saber que todo saldrá bien, y que tienes la capacidad de salir adelante. Otros, en peores situaciones lo han logrado ¿Por qué tu no? …
2. Construir y utilizar tus relaciones (Networking): Este es el momento preciso para ser ayudado por tus relacionados. De ahí viene la importancia de la buena imagen que proyectas a traves de tus acciones. Tu seriedad, tus talentos, tu proyección profesional serán recompensados.Conocer gente “importante” te abre puertas a nuevas oportunidades. Esas personas confiarán en ti según la imagen que tengan de ti, por lo tanto es importante establecer relaciones duraderas, claro está, en base de amistad, no como beneficio únicamente.
3. Usar tus talentos, educación y experiencia: ¿Qué valores posees como persona?¿Qué sabes hacer?¿Cuáles son tus talentos y conocimientos?…Es hora de que resaltes ese valor que puedes entregar a los demás. Que todo lo positivo y bueno que haya en tí sobresalga ante los demás. No importa lo que sepas hacer, sea cual sea tu trabajo debes dar lo mejor de ti, explotando tus potencialidades y corrigiendo y trabajando tus carencias y nunca creerte que eres menos que nadie.Prepara un resumé (hoja de vida, curriculum) con toda la experiencia, educación y talentos que poseas (sé honesto) y repártelos por todos los lugares que sean aptos para lo que ofreces. Muéstrate en vitrina e insiste.
4. Mantén la disciplina en la búsqueda: Fijate un horario de actividad diario, un planning de acción encaminado a la búsqueda activa de empleo y a la ampliación de tu formación.
5. Aprovecha tu tiempo libre: No distribuyas tu tiempo sólo en buscar empleo. En la situación económica actual, esto no asegura acelerar el proceso. Más bien simplifica tu vida en aprender cosas nuevas. Leer más libros, verificar las exigencias de los empleos que necesitas, ejercitarte, elimina todo lo innecesario de tu vida,…reload your life.
También es buen momento para pasar mas tiempo con tu familia. Quizás ellos necesitan ese cariño y atención que no recibían cuando estabas trabajando. No les transmitas desesperanza y amargura. Siempre tiene que ser tiempo de calidad y el positivismo que debe caracterizarte.
6. Busca todas las formas de ahorro posibles: Es triste tener que saber que debes recortar gastos y quizás cambiar tu estilo de vida por un tiempo. Muchos lujos innecesarios y vanidades deberán esperar hasta una próxima vez, cuando esté estable.
7. Analiza tus posibilidades de ser “tu jefe:” ¿Tienes la posibilidad de empezar tu propio negocio? Si, yo se que no es tan fácil como escribirlo o pensarlo, pero es una opción inteligente en caso que puedas hacerlo.
Siempre se cree que en tiempos difíciles (como los actuales) es muy complicado y arriesgado abrir un nuevo negocio. Las personas se predisponen al fracaso aún sin intentar nada. Como ellos ven negocios cerrar a cada instante, entran en lo que comúnmente se llama pánico económico, donde todo el mundo cree que le va a ir mal.
Los puntos claves para emprender un nuevo negocio es empezar desde “pequeño”, así arriesgas poco y en caso de fallo, perderás poco. Sin embargo, cuando tu compañía ofrece bienes o servicios de calidad, necesarios para la comunidad, tus posibilidades de crecimiento son altas.
Evalua tu situación personal; y aunque estés buscando otro trabajo, piensa en la posibilidad de generar dinero desde diferentes puntos y así mantener un equilibrio hasta poder independizarte totalmente.
8. Maneja bien tu presupuesto: Y evita endeudarte en la medida de lo posible. Ahora bien, en estos momentos también hay que dejar a un lado el orgullo y ser capaces de pedir ayuda y apoyarnos en las personas que de verdad queremos y nos quieren.
9. Cambia tu mente: Aunque debes ser positivo, también debes ser realista. Si no puedes costear el estilo de vida que tenías en tu nueva situación de desempleo, entonces no te frustres queriendo mantenerte en la mentira.
Olvida la verguenza de tu condición, puesto que es tu realidad, lo que menos te debe importar es que los demás te critiquen. El desempleo y la quiebra puede pasarle a cualquiera.
No es que debes dar lástima, pero tampoco quieras engañarte a tí mismo con la fantasía de que sigues ganando muy bien y quieras mantener todos tus placeres.